Apuntes para una historia de... BANFIELD
Periodista de extensa
trayectoria en medios locales y nacionales - Autor de libros y notas
históricas regionales - Miembro del Instituto Nacional Newberiano.
Vecino ilustre de Lomas de Zamora.
BANFIELD, SOLARIEGA, ALTIVA
Y PROGRESISTA
Importante ciudad del
partido de Lomas de Zamora, joven, muy joven, pero con historia.Creció
junto al pueblo de La Paz. Se fundió en el mismo plano inicial
de reparto de chacras y luego en el mismo dibujo de calles para dar
paso a los incipientes núcleos poblacionales.
El progreso se manifestó
sin premura, pero sólidamente. Con estilo peculiar como remanso
de paz que se adueñó del centro y se transmitió
a los barrios, a las calles arboladas y a sus parques y jardines que
aún
perduran.
Banfield se fue haciendo de a
poco.Fue el resultado de un toque
mágico. Lo que se define como simbiosis entre la gente laboriosa
y tenaz y la naturaleza exuberante del lugar.
SUS ORÍGENES
La historia nos señala
una pampa ondulante, estancias y buena pastura para el ganado. El labrador
Tomás Grigera que escribió su libro sabio de agricultura
en 1819- el primero de América y vigente durante una centuria-
obtuvo del gobierno de Martín Rodríguez, con carácter
de donativo, treinta chacras de 16 hectáreas cada una, mensuradas
en 1821. para sus familiares y amigos.
Las propiedades se extendían
a lo largo del Camino Real (Av. H. Yrigoyen) desde Pavón (Temperley
Sur) a Sarratea (R. De Escalada Norte), quedando en la actual jurisdicción
de Banfield diez chacras que vinieron a constituir la piedra basal de
esta localidad.
Después ya lo sabemos.
El 10 de septiembre de 1861 se crea el partido y en 1864 se fraccionan
las chacras "para dar forma al poblado".
El primitivo villorrio conocido
por "Las Tres Esquinas" (P. Lucena y Av. H. Yrigoyen) adopta
el nombre de Pueblo de La Paz y los límites extremos del trazado
se fijaron por las actuales calles French- Maipú, al Norte; Mentruyt-Boquerón,
al Oeste Sixto Fernández y su prolongación imaginaria
hastía la intersección de L. V. López a Ituzaingó,
al Sur y finalmente Palacios y su continuación ideal, por el
Este.
El tendido de las paralelas de acero motivó un cambio radical
en la zona. El 14 de agosto de 1865 quedó habilitado hasta Jeppener
el primer
tramo del Ferrocarril del Sud con partida desde Plaza Constitución
(77 Kms.) y un servicio de trenes limitado a dos viajes de ida y dos
de regreso. Claro está, todos los sectores adyacentes a la línea
férrea se van poblando, crece el valor de la tierra y se multiplican
las viviendas.